Social Media Links:

Follow us:

Cancun Mexico November 29th - December 10th 
Choose your prefered language: Español | English

El Presidente Calderón en el evento Trabajo de los Bancos Multilaterales de Desarrollo para un desarrollo sustentable

Mexico
12/08/2010

Presidencia de la República / Discursos / Benito Juárez, Quintana Roo, 8 de diciembre de 2010

Buenas tardes, amigas y amigos.

Muy estimado Robert Zoellick, Presidente del Banco Mundial.

Muy estimado Luis Alberto Moreno, Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo.

Muy estimada señora Amina Benkhadra, Ministra del Medio Ambiente, Energía, Aguas y Minas, de Marruecos.

Muy estimados amigos presentes Ministros.

Muy estimado Donald Kaberuka, Presidente del Banco Africano de Desarrollo.

Amigas y amigos:

Me llena de satisfacción el poder estar esta tarde, aunque sea unos minutos, en esta Mesa de Trabajo con los Bancos Multilaterales de Desarrollo, y el muy importante papel que juegan estos bancos para el desarrollo sustentable.

La contribución de la Banca de Desarrollo Mundial es fundamental, particularmente, porque los países emergentes, los países menos desarrollados, los países más pobres, carecen de recursos necesarios para hacer frente al cambio climático.

Y como he dicho anteriormente, muchas de las acciones que los países podemos hacer, sea en materia forestal, por ejemplo, o sea en materia de eficiencia energética, especialmente la mayoría de los proyectos en materia de eficiencia energética, son proyectos rentables; son proyectos que tienen un valor presente neto positivo, tienen un valor económico positivo para quien lo realiza.

Pero el gran, gran problema que enfrenta este desafío es el problema del financiamiento. Desde una plantación forestal, que en el largo plazo va a ser totalmente rentable, hasta un programa de eficiencia energética, como los que nos está ayudando con su financiamiento, tanto el Banco Mundial, como el Banco Interamericano de Desarrollo. Por ejemplo, la sustitución de todas las lámparas, de todos los focos incandescentes en México, para colocar ahora lámparas ahorradoras, que tendrá un valor presente neto positivo, tanto para el consumidor como para el Gobierno.

Aún en esos casos, no es posible poner en práctica estas acciones, si no se cuenta con el financiamiento adecuado.

Y qué bueno que aún en los momentos de la peor crisis económica mundial que haya vivido la humanidad en las últimas ocho décadas, qué bueno que contamos con instituciones, con Banca de desarrollo multilateral, que ha estado no sólo atenta, sino dispuesta a ayudar a los países en desarrollo con este tipo de proyectos.

Soy un convencido, amigas y amigos, de que la comunidad internacional puede y debe encontrar soluciones a través del diálogo y el acuerdo, que debemos establecer un frente común sustentado en el principio de responsabilidades comunes, pero diferenciadas, porque es imprescindible reconocer las diversas capacidades económicas de los países y también la importancia de la participación de cada uno de nosotros en las soluciones de nuestros problemas.

En el año pasado, también con motivo de la crisis económica, tuvimos oportunidad de estar muy cerca y de trabajar juntos, en el caso de México, tanto con el Banco Mundial, como con el Banco Interamericano de Desarrollo.

Fueron momentos muy difíciles, momentos de prueba, pero especialmente en el marco de las reuniones del G-20, en el que coincidíamos, pude constatar la tremenda evolución que tuvieron estos dos bancos, el enorme esfuerzo por rediseñarse rápidamente, por ser más inclusivos en la toma de decisiones con los países en desarrollo, por conseguir los recursos necesarios para su necesaria recapitalización.

El rol activo de los bancos de desarrollo en proponer alternativas a todos los países, desarrollados o no, de cómo salir delante de la crisis, de cómo establecer fondos que permitieran ayudar a programas prioritarios.

Y en este tema particular que hoy nos ocupa, el del cambio climático, la participación de los bancos de desarrollo no ha sido la excepción.

Las acciones de reconstrucción y de adaptación que los países afectados por los impactos del cambio climático debemos poner en marcha, no serían posibles sin la ayuda técnica y financiera de los bancos de desarrollo.

Los procesos de mitigación que, a mi juicio, todos debemos iniciar, en mayor o menor medida, con mayor o menor énfasis, claro, dependiendo del grado de desarrollo de cada país, pero a final de cuentas que todos debemos iniciar; no pueden ser posibles sin la asistencia, insisto, técnica y financiera de la Banca de desarrollo mundial.

Los mecanismos adecuados de financiamiento que tienen, la transferencia de tecnología que hace posible, contribuyen de manera eficaz, y probablemente más que cualquier otra institución internacional en estos momentos, a la mitigación y a la adaptación respecto del cambio climático.

A mí me alegra, también, porque debemos reconocer que los mecanismos de toma de decisiones del multilateralismo actual, las propias reglas, por ejemplo, de la COP16 y de la Convención de Kyoto Número 6, son reglas muy complejas, son reglas que demandan consensos muy amplios. Son procesos, además, que han tomado años y años para poder concretarse.

Sin embargo, en el caso del Banco Mundial, en el caso del Banco Interamericano de Desarrollo, y estoy seguro que ha sido el caso de otros bancos de desarrollo regional aquí representados, la toma de decisiones en estos años críticos, en estos meses críticos, ha sido muy rápida, muy ágil y muy oportuna.

México puede dar constancia de ese proceso. En particular, por ejemplo, los fondos, o el fondo, más bien, que el propio Banco Mundial ha creado en materia climática, este fondo rápido, diría yo, un fondo técnico muy especializado, ha permitido, verdaderamente, agilizar muchas de las medidas que no se podrían poner en práctica, sino hasta que se concreten una serie de temas que estamos aquí buscando, en Cancún y en las COP.

Concretamente, el establecimiento del Fondo Verde, los principios de arranque rápido, o los fondos de arranque rápido, de los que hablamos en Copenhague y, sobre todo, el financiamiento de largo plazo.

Al respecto, por cierto, otro de los avances que yo creo que podemos vislumbrar, esperemos, en esta COP16, es la puesta en marcha ya de los mecanismos de arranque rápido o de financiamiento de arranque rápido.

Cuando hablamos para este propósito, de que para el año 2012 había que contar con 30 mil millones de dólares, la meta parecía imposible. Pero hoy ya contamos con más de 28 mil millones de dólares, para proyectos específicos de arranque rápido, y creo que su aplicación, su implementación, será un muy buen resultado también de la COP16.

Otro también podrá ser el establecimiento ya del Fondo Verde, o el establecimiento, por lo menos, del proceso que lo pueda constituir formalmente, y que será, estoy seguro, otro resultado de esta Convención, si prevalece la buena voluntad que las partes, todas las partes han mostrado hasta ahora.

Yo quiero subrayar también que, en el caso de México, tanto el Banco Mundial, como el Banco Interamericano de Desarrollo, han sido socios esenciales para que podamos desarrollar nuestra Agenda Verde, y sin su ayuda no hubiera sido esto posible.

Han canalizado, por ejemplo, en los últimos tres años, un poco más de tres años, casi cinco mil millones de dólares a nuestro país en financiamiento, que desde luego estamos cubriendo y cubriremos con puntualidad a ambas instituciones, para poder impulsar nuestros proyectos más preciados en materia de eficiencia energética y en materia de acciones contra el cambio climático.

Por ejemplo, gracias al apoyo del Banco Mundial y del Banco Interamericano, hemos podido financiar programas de adopción y de desarrollo de nuevas tecnologías; hemos podido establecer programas para adaptar nuestra economía a las nuevas condiciones climáticas; hemos podido emprender acciones de reducción de emisiones en México.

Estos apoyos, sin duda, han sido fundamentales para poder echar a andar una agenda de cambio climático y nuestro Programa Nacional contra el Cambio Climático, que anunciamos en su momento en México, y que fue el primer programa nacional de cambio climático de un país en desarrollo.

El apoyo de los Bancos de desarrollo internacionales, también han sido fundamentales para que México haya podido presentar su IV Reporte ante las Naciones Unidas ante el Mecanismo Marco de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero.

También somos el único país que ha emitido cuatro informes, cuatro declaratorias al respecto. Y nos congratula haber tenido, precisamente, la asesoría técnica y financiera de estas instituciones.

Uno de los temas más importantes que ha desarrollado Bob Zoellick es, precisamente, la canalización, yo diría muy pragmática, muy concreta, muy rápida, que el Banco Mundial ha hecho a estos temas ambientales, y al haber creado estos Fondos de Inversión Climática, los CIF, por sus siglas en inglés, que son administrados precisamente por el Banco Mundial.

Estos fondos son una fuente de financiamiento que permite a los países en desarrollo, como México y otras economías, transitar hacia el camino verde, hacia el desarrollo sustentable, hacia economías bajas en carbono.

Se trata de un mecanismo muy innovador, estos Climate Invesment Funds, que movilizan recursos en condiciones preferenciales para promover proyectos en nuestras naciones, que de otra manera sería imposible o muy difícil de poder ejecutar.

Como el propio Director del Banco Mundial lo señalaba, un aspecto importante de los CIF son, precisamente, la estructura, que rompen con el esquema antiguo, tradicional, del Banco donante y del receptor tradicional, diría yo; una actitud muy paternalista; o entre paternalista, a veces muy desigual, diría yo, en la relación entre un Banco y su cliente, al final de cuentas.

Porque ahora, en los CIF, se cuenta con una representación paritaria. Las decisiones se toman por consenso; participa el país beneficiario en las decisiones y en la ejecución del programa, y me parece una gran aportación que va a permitir una mayor eficacia en este mecanismo de financiamiento.

Es importante que estos fondos sobre temas climáticos, temas ambientales, no sólo se canalizan por el Banco Mundial. También se pueden canalizar por fondos, por bancos regionales de desarrollo, que aprovechando su conocimiento especializado en la región y en otras materias, pueden canalizar los recursos de manera más eficaz en distintas partes del mundo.

A través del Fondo de Tecnología Limpia, por ejemplo, uno de los fondos que se han creado para ello, nosotros estamos invirtiendo en transporte urbano; por ejemplo, en el financiamiento de proyectos de trenes de cercanías o de proyectos de transporte por tren urbano masivo.

Estamos invirtiendo también en proyectos de transporte masivo, de camiones articulados en varias ciudades del país; estamos invirtiendo en proyectos de energía, de eficiencia energética; estamos invirtiendo con estos fondos en energías renovables, incluyendo la eólica.

También estamos apoyando proyectos de alto impacto en las emisiones de gases de efecto invernadero y, sobre todo, en un proyecto que yo creo que va a ser fundamental, en las Hipotecas Verdes, en la vivienda sustentable. En esto que, ahora, a partir del próximo año, todos los créditos del Instituto de la Vivienda de los Trabajadores en México, que pueden ser más de medio millón por año, todas estas hipotecas van a ir dirigidas exclusivamente a casas que tengan tecnología verde, de ahorro de energía.

Otro de los fondos importantes creados por la Banca de desarrollo multilateral es el Fondo Climático Estratégico, SCF por sus siglas en inglés. Y en el caso de México, vamos a iniciar un programa piloto para emprender acciones de mitigación en el sector forestal. Y, desde luego, para impulsar la Estrategia Nacional Mexicana para el Combate a la Deforestación y Degradación de Bosques.

Esta mañana presentamos, precisamente, el Mecanismo REDD+, el REDD Plus en el caso mexicano, que está compaginado totalmente con nuestro Programa ProÁrbol.

En fin. Amigas y amigos, viene una mesa muy interesante, en la que podrá valorarse la enorme contribución, precisamente, de la Banca de desarrollo multilateral.

Por tradición, quizá, yo recuerdo los años en que la regla era quejarse mucho del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo, quizá, con razón. Hoy, la verdad, yo sí me siento muy agradecido por la vital ayuda que nos han proporcionado estas instituciones, por su gran calidad técnica.

Yo creo que son instituciones que tienen a los técnicos más calificados del mundo en esta materia. No es fácil el tema del financiamiento ambiental; es un tema complejo, es un tema que requiere el dominio de la materia ambiental, por un lado, y el dominio de la materia financiera, por otro.

Es más, eso me lleva a una de las tesis que yo he deslizado, tal vez con cierta temeridad, pero que es que el tema del cambio climático no se va a resolver sólo con la generosa participación de los científicos, que han estado ahí siempre, ilustrándonos, sino sólo se va a resolver en el momento en que los financieros y los economistas se pongan de acuerdo de cómo financiar este tema.

Es decir, la realidad está ahí. Pero, como decía yo esta mañana, yo sé que el dinero no da la felicidad, y menos cuando es poquito. El tema del cambio climático no se va a resolver hasta que tengamos soluciones financieras para el cambio climático.

Dentro de un país, nosotros podemos hacer muchas acciones, porque son rentables, insisto. En el largo plazo, tienen un pago enorme para quien la realiza. Desde una plantación forestal hasta un parque eólico. Pero quién va a poner ese dinero antes y durante 20 ó 30 años para que eso funcione. Esa es la clave.

Financiar la lucha contra el cambio climático no es sólo un tema de biólogos y de naturistas y ambientalistas; es y será, sobre todo, un tema de financieros, y en eso, además de los ambientalistas, y en eso creo que el rol del Banco Mundial, el Banco Interamericano, y los Bancos de desarrollo, que están jugando hoy, en las primeras etapas de este tema, es un rol que construye enormemente ese futuro.

Así que muchas gracias, estimado señor Zoellick.

Muchas gracias, Luis Alberto Moreno.

Gracias a todos ustedes, por estar aquí.

México agradece sinceramente el muy responsable y generoso apoyo del Banco Mundial y del Banco Interamericano.

Y refrendo el compromiso de mi país de seguir trabajando con estas grandes instituciones, no sólo en los temas de cambio climático, donde es lo más eficiente que tenemos hasta el momento en materia de financiamiento y asesoría técnica, sino también en los grandes temas de la arquitectura financiera mundial, que hoy por hoy se está replanteando a fondo, y este replanteamiento también está siendo conducido por estas grandes instituciones.

Muchas gracias.

-ooo0ooo-

Síguenos en Twitter: @COP16

    

Page 'Breadcrumb' Navigation:

Site 'Main' Navigation: